lunes, 16 de febrero de 2009

El Perfil del Educador


La educación en todos los niveles juega un papel importante para el crecimiento del individuo y de la nación, y el educador o maestro conforma la columna vertebral.

En este sentido es importante mencionar lo señalado por la UNESCO (1996) con relación a cuatro pilares fundamentales del conocimiento; que apuntan hacia una formación integral profundamente humana, que reuna tantos aspectos personales, afectivos, actitudinales y habilidades como la relación con los demás. Estos pilares son: aprender a hacer, aprender a conocer, aprender a convivir y aprender a ser, los cuales están asociados a los distintos roles y competencias del docente requerido en la cotidianidad de la acción pedagógica.

Es por ello que el educador debe tener y/o adquirir aquellos conocimientos, destrezas y habilidades tanto en lo personal, ocupacional, es decir un perfil para desarrollar eficientemente el objetivo de formar a un individuo integral.

Cabe destacar perfil del educador ha pasado por diferentes transformaciones paradigmáticas, de enseñar el contenido programático sin rompe los esquemas tradicionales, enmarcado dentro de un currículum predeterminado, unas materias y un examen.

Por esta razón el paradigma educativo que se construye en el país, tiene como centro al ser humano como ser social, capaz de responder y participar activamente en la transformación de la sociedad en que vive.

En este sentido se concibe la educación como un continuo desarrollo humano que se ejecutan a través de los procesos de enseñanza y aprendizaje contenida como una unidad compleja de naturaleza humana integral de forma que corresponda los niveles y modalidades a los momentos de desarrollo del ser humano de la ordenes física, biológica, síquico, cultural y social que se produce en periodos sucesivo donde cada uno engloba al anterior para crear la condiciones de aptitud, vocación y aspiración a ser entendido por el sistema educativo tal como lo establece el articulo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Sin embargo en la actualidad el Diseño Curricular del Sistema Educativo Bolivariano reseña que el Perfil del Docentes es muy amplio, y especifica 22 actitudes y/o aptitudes que se debe poseer para formar al nuevo republicano, un ser humano integral, social, solidario, critico, creativo y autodidacta, con apego a la Patria y con una clara identidad sociocultural, vinculada a las necesidades y realidades venezolanas, Latinoamérica y caribeñas.

En consecuencia se hace necesario resaltar que un educador debe tener las siguientes característica o perfil:

Amor y cariño a su trabajo en donde debe realizar su labor, no como una actividad cotidiana y rutinaria, sino como una continua vivencia y experiencia renovadora, de lo contrario se convierte en un “tormento” para cualquiera, en donde lejos de enriquecer y hacer crecer a las personas, los empobrece y las dirige hacia la única recompensa que les queda: la satisfacción monetaria.

Debe mostrar un gran respeto por si mismo y por los demás. Establecer un buen clima relacional, afectivo, que proporcione niveles elevados de confianza y seguridad al alumno. Debe ser responsable, disciplinado y organizado en su trabajo, actuar como ejemplo para los estudiantes: en la manera de hacer las cosas, en las actitudes y valores para ser un modelo a seguir.

Debe tener el interés de mantenerse actualización en forma permanente, en donde no solo debe estar al día, sino que debe ser consecuente con el futuro inmediato de sus educandos, mostrándole la importancia de aprender a aprender y de aprender durante toda la vida.

Enseñar el poder de la persuasión, el adentrar a los alumnos en su propio conocimiento, que logren ser más críticos de aquello que perciben, escuchan y que invariablemente los va formando como seres humanos, debe tener un manejo adecuado de grupos, considerando las diferencias entre ellos, conocer sus emociones, intereses, experiencia, historial, debilidades, fortaleza y destreza de cada uno de los estudiantes.

Debe favorecer en la participación activa de los alumnos y dar espacios para que ellos tomen sus propias decisiones, estimulando el espíritu investigador y la autonomía del estudiante. También debe saber captar los distintos mensajes que transmite el alumno, respondiendo a sus intereses favoreciendo la comunicación con él.

Para concluir debe señalarse, que los modelos han cambiado conjuntamente con la sociedad, en consecuencia el perfil del educador ha dado un vuelco de manera tal que se presenta como una figura de apoyo del estudiante, dejando de ser la única herramienta con la cual cuenta el alumno al transformarse en un promotor hacia la investigación, el autodesarrollo y la participación.

De tal manera que un educador no debe olvidar que parte de su rol es servir como modelo en muchas adquisiciones del alumno (por ejemplo lenguaje y modales) por lo que debe cuidar su actuación y actitudes frente a él.

En definitiva un educador ayuda a buscar conocimientos sin imponerlos, que facilitan una relación progresiva con la verdad y viven su tarea como una aventura humanizadora en colaboración con otros. De igual manera deben estar comprometidos con revitalizar la sociedad, empeñados en superar mediante la educación la actual y en el futuro inmediato, en donde se debe estar preparados y dispuestos para liderar los cambios necesarios, que se esfuerzan cada día por ser mejores, y por mejorar la educación y la sociedad en la cual se esta inmersa.

Por estas razones un educador ya no es dador de una asignatura, sino que forma parte de un proyecto, de unos valores, de una forma de ser y de sentir. Ser educador es algo más complejo, sublime e importante que enseñar matemáticas, química y física en consecuencia educar es enseñar a los alumnos a ser personas autónomas, libres y solidarias, dar la mano, ofrecer los propios ojos para que otros puedan mirar la realidad sin miedo. El quehacer del educador es misión y no una simple profesión.

1 comentario: